NO A LA BAJA – Declaración Pública de la Sociedad Uruguaya de Psiquiatría

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Sociedad Uruguaya de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia

Comunicado a la Opinión Pública

La Directiva de la Sociedad Uruguaya de Psiquiatría de la Infancia y Adolescencia, en representación del colectivo de Psiquiatras de Niños y Adolescentes del Uruguay, quiere hacer llegar a la opinión pública su oposición al equívocamente llamado “Proyecto de ley para la baja de la edad de imputabilidad”, en base a las siguientes reflexiones:

 

  •      En la Adolescencia (de los 10 a los 19 años según OMS) se producen importantes y originales cambios en la arquitectura y funcionalidad del cerebro, así como en los procesos psicológicos, cognitivos y sociales.

 

  •      En esta etapa, el cerebro es extremadamente vulnerableproduciéndose en este período transformaciones sólo comparables con los cambios que acontecen en los tres primeros años de vida.
  • Es un período en el cual pueden manifestarse, por primera vez, muchas enfermedades psiquiátricas, así como, conductas de riesgo.

 

  • Pero, también es una etapa en la cual se puede adquirir un importante caudal de aprendizajes. Se manifiesta la capacidad creativa y el desarrollo de destrezas ricas y diversas, que no sólo afectan el plano de lo estético, (como la música, la plástica, el teatro), de lo físico, (como todas las destrezas de tipo deportivo),sino también y fundamentalmente, de lo  social. Es por  excelencia, el período de la vida en donde por identificación con ideales y propuestas sociales positivas, se incorpora la noción de sujeto social.

 

  • Para que esto suceda, el mundo adulto debe proteger especialmente a los sujetos en esta etapa, así cómo durante toda la infancia.

 

En Uruguay de los datos de la 2ª Encuesta Mundial de Salud Adolescente presentada en el 2013, surge claramente la recomendación de incrementar el involucramiento de las familias en la atención y cuidado de los niños y adolescentes, como forma de prevenir sus problemas de salud física, mental y social.

Las familias, como la sociedad en su conjunto deberíamos prestar la mayor protección, atención y cuidados a los adolescentes.

·        Los psiquiatras de niños y adolescentes, asistimos a diario adolescentes de todos los estratos socioeconómicos y culturales que no cuentan con referentes adultos que cuiden de ellos.

  •      Ni el sistema educativo ni el sistema de salud ofrecen hoy continuidad en el pasaje de la niñez a la adolescencia: de la escuela al liceo, de la atención pediátrica a la de adultos. En algunos medios, se van perdiendo espacios de recreación y de actividad deportiva (baby fútbol, club de niños, comedor escolar, etc.), y son escasos los espacios de desarrollo y de encuentro saludable a los que los adolescentes uruguayos puedan acceder. Muchos no permanecen, tan siquiera, en el nivel educativo básico que ofrece  la enseñanza media.
  •   Cuando a las características propias de la adolescencia, se agrega un problema de salud mental o alguna discapacidad, las dificultades son aún mayores. La disponibilidad de centros educativos que los incluyan, y de recursos de rehabilitación para las distintas problemáticas, son muy limitados. Estos factores incrementan los riesgos, incluidos los problemas con la ley.
    • El Código de la Niñez y la Adolescencia establece un sistema penal juvenil siguiendo lo dispuesto por la Convención Internacional de los Derechos del Niño, con el reconocimiento de una autonomía progresiva, estableciendo un proceso especial para los adolescentes entre 13 y 17 años que infrinjan la ley penal, con penas que llegan a la privación de libertad, por lo cual hay menores presos cumpliendo esas penas en nuestro país.
    • Es decir: hoy los adolescentes infractores a la ley penal en el Uruguay ya son objeto de penas, son “imputables”.

 

Discrepamos con el proyecto de baja de la edad de imputabilidadque implica la modificación del Art. 43 de la Constitución de la República:

  • porque con él se borran las diferencias que deben existir entre un sujeto adulto y un adolescente a la hora de juzgarlo y penalizarlo.
  • Porque este tipo de respuestas pueden fijar y profundizar comportamientos indeseados y provocar mayores daños.

 

Entendemos que el país en su conjunto debe asumir que la adolescencia y la juventud son un capital humano escaso y privilegiado, al cual debemos mayores y mejores cuidados, atención y oportunidades.

Abril 2014.

 

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