“LA FIGURA DEL QUERELLANTE EN LAS CAUSAS PENALES” – Martes 22 de Octubre de 2013 19:00hs.

 

“De momento, sin embargo, nada parece amenazar más las posibilidades de progreso en el área  de  la  justicia  que
decisiones  recientes  de  la Suprema  Corte  de  Justicia.  Estas decisiones   han  despertado   alarma tanto  en  el
Uruguay   como   en  la  comunidad internacional.
Parecen representar un cambio de rumbo por parte de una Corte que había, en el 2009 en el caso Sabalsagaray,
encontrado inconstitucional la aplicación de la ley de Caducidad.”
Relator Especial de las Naciones Unidas Pablo de Greiff
4. 10. 2013
El proceso penal actual, y el proyectado que está a estudio del Parlamento, sólo reconocen las figuras del Juez,
el Fiscal y el Imputado, dándole a la víctima del delito apenas alguna potestad para pedir medidas cautelares, de
prueba y poco más.
En el caso que aquí interesa, el tema pasa porque el sistema procesal penal nacional le reconoce al Fiscal la
hegemonía absoluta en el ejercicio de la acción penal, es decir, el Fiscal es el único que está habilitado
para pedir que se enjuicie criminalmente a alguien, no teniendo esa posibilidad
ningún otro órgano del Estado ni de la sociedad civil.
En este contexto se comprende que a la víctima no sólo
se le expropia el conflicto penal, el que es gestionado por un órgano del Estado
a sus espaldas, sino que además se la excluye absolutamente del juicio
donde se juzga al responsable de la violación de su derecho.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *